La guerra comercial y sus implicaciones económicas globales
- Matías Cortés
- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
La reciente entrada en vigor de nuevos aranceles este miércoles marca un nuevo capítulo en la política comercial proteccionista de Estados Unidos, intensificando la guerra comercial global.
Las medidas proteccionistas, conocidas como "aranceles Trump", están orientadas a encarecer importaciones clave –incluyendo productos de Canadá, México y China– y buscan reducir el déficit en la balanza comercial y proteger la industria nacional. Esta política arancelaria sigue una línea similar a la de administraciones pasadas, pero con un alcance renovado y más agresivo. Al aplicar gravámenes de hasta un 25% sobre bienes estratégicos como el acero y aluminio, se espera alterar los precios relativos y reconfigurar las dinámicas del comercio internacional, afectando tanto a las importaciones como a las exportaciones.
En un primer momento, tal como hemos observado en los mercados financieros, estas medidas han impactado al dólar, provocando una depreciación que se refleja en la baja del índice de valores en el ámbito bursátil. Sin embargo, en el mediano y largo plazo, el dólar podría recuperar su rol de activo refugio, ya que, ante la incertidumbre económica generada por la guerra comercial, los inversores tienden a volver a posiciones seguras. En este contexto de volatilidad en los mercados financieros, se espera que el USDX tenga una tendencia alcista, mientras que el S&P 500 experimentará presiones bajistas; de igual forma, el USD/CLP mostrará una tendencia alcista, y los commodities podrían ver descensos debido a una menor demanda global y disrupciones en las cadenas de suministro internacionales.
El impacto económico de estas medidas proteccionistas se extiende a los mercados de commodities de forma más específica. En el caso del oro, la incertidumbre económica y la potencial recuperación del dólar como refugio podrían reactivar su tendencia alcista. Por otro lado, el cobre, fundamental para economías exportadoras como la de Chile, podría sufrir presiones bajistas si la desaceleración de la demanda global, especialmente desde China, se profundiza. Asimismo, el petróleo WTI se verá afectado tanto por una reducción en el consumo energético global como por la mayor volatilidad en los mercados internacionales, situación que podría extenderse a otros productos como el petróleo venezolano.
Finalmente, estas tensiones obligarán a los bancos centrales a ajustar sus políticas monetarias para equilibrar el estímulo al crecimiento con el control de la inflación, en un entorno de precios importados más altos y volatilidad creciente. El proteccionismo creciente y las represalias comerciales entre las principales economías mundiales, incluyendo la Unión Europea, Canadá, y México, podrían llevar a una reconfiguración significativa de las cadenas de suministro globales y tener un impacto duradero en la estructura del comercio internacional.
Para más información, te invitamos a descargar el informe sobre "El impacto de los aranceles en economías globales".