La ley del sentimiento contrario por Sergio Tricio

La ley del sentimiento contrario

 

En los mercados financieros y en la bolsa en particular, existe un dicho muy popular denominado “compra con el rumor y vende con la noticia”, el que nace a raíz de un posible hecho económico relevante, que se comienza a difundir previo a su concreción, como podría ser la oferta de compra que pueda hacer una empresa por otra. En el minuto en que se concreta la noticia, la acción que está siendo adquirida, después de haber subido un porcentaje relevante, se comienza a caer.

De manera similar, en el mercado de divisas, ha sido habitual que cuando la Fed sube las tasas, siendo una noticia que debería impulsar al dólar, pasa exactamente lo contrario. Esto se da porque el mercado, como naturalmente actúa en base a expectativas, ya había impulsado previamente al dólar esperando esta noticia.

Por otra parte, hace no mucho tiempo, cuando el Bitcoin estaba en máximos y todo el mundo tenía sus ojos puestos en el boom de las criptomonedas, era común conocer la opinión de un sinnúmero de expertos que alentaban sus expectativas y se conocían historias de éxito y multimillonarios creados de la noche a la mañana por la inversión en el dinero virtual.

A este tipo de ejemplos se les denomina “la ley del sentimiento contrario en que para los inversionistas inexpertos o retail, que siguen los titulares de los medios de comunicación y uno que otro “gurú”, suelen ir a la inversa de lo que hacen los inversionistas más experimentados y suelen quedar atrapados en función de las noticias que se suelen hacer conocidas, después que se ha vivido un boom cualquiera. En consecuencia, se trata de una mezcla clave para los mercados como es la creación de expectativas y el comportamiento muchas veces irracional de los inversionistas.

El mejor ejemplo de esto se da en torno a una famosa encuesta que se realiza en EE.UU. por la Asociación Americana de Inversionistas Individuales (AAII), que es una organización sin fines de lucro con aproximadamente 150.000 miembros cuyo propósito es educar a los inversionistas individuales con respecto a las carteras del mercado de valores, la planificación financiera y las cuentas de jubilación. En esta encuesta se les pregunta a estos inversionistas, considerados inexpertos, cuál es su visión sobre el mercado.

De acuerdo a la serie estadística recopilada desde el año 1987, cuando los inversionistas están pesimistas, es decir, cuando la encuesta arroja que un 30% o menos de los encuestados está alcista, suelen darse giros en el mercado, precisamente en contra de la corriente. A modo de ejemplo, en el año 2016, en varias oportunidades esta encuesta arrojó niveles en torno al 20% con un repunte del S&P 500 impensado de ahí en adelante.

Un ejemplo reciente ocurrió a fines del año pasado, con las encuesta en niveles del 25%, provocando el posterior repunte que duró hasta los máximos recientes del S&P 500 en los 2.950 puntos. En las encuestas recientes, los niveles alcanzados han vuelto a ser en torno al 25%, lo que sugiere un panorama que por sentimiento contrario, debería ser más optimista que los titulares negativos de las últimas semanas.

En consecuencia, cuando la mayoría está convencida de algo, suele ocurrir lo contrario, especialmente cuando se genera efervescencia y se populariza una idea de inversión en medios de comunicación no especializados. Es por esta razón que considero la siguiente frase una de las más

lúcidas de Warren Buffett, el destacado inversionista norteamericano: “sea miedoso cuando otros son codiciosos y sea codicioso cuando otros sean miedosos”.

 

sergio tricio

Compartir