El oro vuelve a brillar

El oro vuelve a brillar

 

Estamos a pocos días de que la Reserva Federal de EE.UU. baje la tasa de interés e inicie un nuevo ciclo expansivo, el cual ya ha comenzado en otros países entre los que se encuentra Chile. En los últimos 10 años hemos aprendido a convivir con tasas de interés extraordinariamente bajas y en muchos casos, en los niveles más bajos de toda la historia, con situaciones extremas como han sido las tasas de interés negativas en países como Suiza, la Eurozona y Japón.

De concretarse una disminución en la tasa de interés por parte de la Fed, pero más importante aún, que en su comunicado deje la puerta abierta a seguir disminuyendo las tasas en el futuro, es probable que el dólar inicie un ciclo a la baja de largo aliento, el que debería impactar de manera muy positiva en el conjunto de commodities, que como bien sabemos, al valorizarse en la moneda estadounidense, impacta positivamente en el precio de las materias primas. De hecho, este año, a la espera de la baja de tasas por parte de la Fed, las materias primas se han revalorizado de manera importante, en donde el Oro sube en los primeros seis meses cerca de un 10%.

En adición, como he comentado en otras columnas, el dólar está en la mira de Donald Trump, por lo tanto, es muy probable que la presión a la baja en el billete verde se concrete por la baja de tasas de la Fed, la guerra de divisas que inició el presidente de EE.UU. o por ambas razones.

Los argumentos que permiten ser optimistas respecto al precio de oro a raíz de la baja de tasas por parte de la Fed, se deben a que si existe un “costo del dinero” barato, los inversionistas obtienen tasas de interés muy bajas que son aprovechadas endeudándose para invertir en diferentes tipos de activos. Por lo tanto, el exceso de liquidez llega a los mercados e infla los precios de una amplia gama de instrumentos financieros. Por otra parte, el hecho de que bajen las tasas, involucra el objetivo de generar inflación y reactivar la economía, en consecuencia, como el oro ha sido históricamente un “seguro” contra la inflación, también se ve beneficiado ante este hecho.

Otro aspecto que en estos momentos podría ser muy valorado por los inversionistas que apuesten por el oro, es el hecho de que también funciona como un “seguro” ante escenarios adversos, de riesgo o crisis. El riesgo geopolítico ha aumentado de manera considerable en los últimos años y cualquier desequilibrio a nivel global o turbulencias en los mercados financieros, impactaría directamente en una mayor demanda por oro. La extendida guerra comercial, las peleas de Donald Trump con Irán, México y China, entre otros fenómenos políticos a nivel global como el populismo o candidatos a presidente de partidos extremos que puedan llegar al poder, son riesgos que están presentes y que pueden ser mitigados por tener posiciones en el oro.

Desde el punto de vista técnico (análisis de los precios), el oro rompió hace pocas semanas un techo muy importante ubicado entre los US$1.380 a US$1.400 la onza, el que se había resistido a ser superado en varias ocasiones, dejando en los últimos años una figura muy conocida en el análisis chartista como es un hombro, cabeza, hombro invertido. Las consecuencias a futuro son claras, el oro podría alcanzar en los próximos meses niveles de US$1.700 a US$1.800 sin muchas complicaciones, es solo cuestión de tiempo y que se incorporen poco a poco todos los elementos alcistas que hemos comentado anteriormente.

Finalmente, desde el punto de vista estratégico a la hora de invertir, con una mirada de mediano a largo plazo, comprar en las inmediaciones a los US$1.400 la onza con un stop loss bajo los US$1.350 se presenta como una buena oportunidad entre riesgo y beneficio. Para los traders más activos que operan en períodos de tiempo más cortos, hoy en día el oro se encuentra consolidándose en un rango de precios entre los US$1.385 a US$1.435 la onza. Operar este rango de precios se presenta muy atractivo, pero teniendo en cuenta una visión fundamental alcista de fondo, se sugiere privilegiar posiciones de compra, a pesar de que sean de corto plazo. Por último, de concretarse la ruptura de los US$1.440 hacia arriba, sería una clara confirmación de que el oro estaría volviendo a brillar.

 

sergio tricio

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