El imparable ascenso del dólar

El imparable ascenso del dólar

 

La fortaleza del dólar en Chile ha sido impresionante en los últimos meses, registrando nuevos máximos históricos consecutivos en los últimos días. En la misma línea, a nivel internacional a raíz del colapso de los mercados por el Covid-19, el dólar se ha fortalecido de manera violenta en los últimos días. En este artículo explicaremos algunas de las razones del impulso y qué podemos esperar respecto a los principales cruces de divisas.

 

La velocidad del Dólar

No cabe ninguna duda que el dólar es la divisa del mundo por excelencia, necesaria para cualquier intercambio comercial y que, en el pasado, en épocas de crisis como la actual, se activa una fuerte demanda por ella. Por esa razón no sorprende que esté subiendo. Lo llamativo es la velocidad de los últimos días. En la última semana el dólar index avanza cerca de un 5% y en las últimas dos semanas el repunte ha sido de un 9,3%, alcanzando un máximo no visto desde fines del año 2016.

Las razones de la elevada demanda por dólares se activaron esta semana a raíz de los rumores de que Londres se sumaría a las cuarentenas, causando pánico de que la liquidez del mercado Forex se seque por completo, dada la relevancia de esta importante plaza bursátil a nivel global. Además, los diferenciales del mercado monetario continúan ampliándose, lo que pone de manifiesto el increíble apetito de efectivo por parte de los inversores mundiales.

La demanda del dólar para satisfacer las necesidades financieras es tan elevada en este momento, que el dólar está subiendo como la espuma, sin importar qué política anuncie la Reserva Federal o el resto de bancos centrales del mundo. Por ejemplo, la Fed expandió su programa de líneas de intercambio el pasado jueves con la inclusión de Australia, Suecia, Corea, Singapur, México, Brasil, Dinamarca, Noruega y Nueva Zelanda. Sin embargo, el dólar index volvió a registrar un nuevo récord.

 

¿Cómo satisfacer la demanda?

Un prestamista de último recurso es la clave para saciar la increíble demanda de dinero en efectivo, y ese prestamista existe: la Reserva Federal. Si bien las medidas de la Fed hasta ahora no han sido suficientes para alterar la demanda de efectivo, la Fed puede agregar más medidas, puede aumentar la frecuencia de la asignación de liquidez a través de sus líneas de intercambio, o puede pedirle al Congreso la capacidad de proporcionar liquidez directamente al sector privado no financiero. El ritmo rápido al que la Fed anuncia nuevas medidas sugiere que continuará haciéndolo hasta que mejore la situación de liquidez.

En este contexto ¿hasta dónde puede llegar el dólar index?. Para responder a esta pregunta siempre es bueno analizar el comportamiento del EUR/USD, que representa más del 60% del dólar index. En este contexto, sería altamente probable que el principal cruce del mercado de divisas se vaya en busca del mínimo del año 2016 en torno a los 1,03500. Si la situación se sigue agravando, ¿Por qué no pensar en que el EUR/USD pueda irse bajo la paridad? Es probable y el espacio para las caídas es enorme. En consecuencia, el dólar index podría ir en busca en el corto plazo de los 108.

 

Otras divisas frente al dólar

Respecto al USD/JPY la siguiente parada está a la vuelta de la esquina en 112, para luego ir en busca de los 114,30. Dentro de las majors, la que aún está algo atrasada y con bastante espacio para mayores avances es el USD/CAD, como moneda commodity dependiente del precio del petróleo, le quedaría bastante espacio para acercarse a los descalabros que han tenido previamente el AUD y el NZD.

Por el lado de las monedas emergentes, lo seguiríamos pasando mal, a pesar del fuerte descalabro de las últimas semanas. Muchos inversores probablemente aún no han recortado sus posiciones en los mercados emergentes, por la rapidez de los acontecimientos. Por lo tanto, los spreads y rendimientos de crédito soberano y corporativo de los mercados emergentes probablemente aumentarán aún más a medida que persista la liquidación en los mercados de crédito global y de las economías emergentes.

 

El caso chileno

En el caso de Chile, la debilidad del peso chileno ha sido mucho más moderada respecto a sus pares en los últimos días, porque ya venía incorporando un castigo importante con el estallido social. Ahora hemos vuelto a mirar de cerca al cobre, el que registrara momentáneamente precios bajo los US$2 la libra la semana pasada, con el USD/CLP rozando los $880. Por ende, si el metal rojo se sigue desplomando, es probable que veamos al billete verde acercándose a los $900.

¿Alcanzará los $1.000? Todo es posible, pero por ahora, con el espacio a nuevas caídas del cobre, la liquidación de dólares que hará el Fisco para palear los efectos de la crisis, sumado a la posibilidad que el Banco Central vuelva a intervenir, deberíamos tener una depreciación en nuestra moneda algo más moderada que otras divisas similares.

Conclusiones

Para que los mercados logren cierta tranquilidad, podría darse cuando las perspectivas de crecimiento europeo se estabilicen, los nuevos casos de COVID-19 en Europa frenen su explosivo aumento y la crisis de liquidez basada en el dólar se alivie, con un punto de inflexión en el conjunto de monedas respecto al billete verde. Aún queda mucha trama en esta película de terror que estamos viviendo tanto para la sanidad a nivel global, como para los efectos económicos que tendrá.

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