Efectos en el mercado por la sorpresiva baja de tasas

Efectos en el mercado por la sorpresiva baja de tasas

 

En la última reunión del Banco Central, fuimos sorprendidos como hace mucho tiempo no ocurría. El ente emisor, ya había dado luces en las minutas de su última reunión que podría bajar las tasas, pero no era claro cuándo y menos la magnitud. Muchos esperaban que lo hiciera después que la Fed concretara una baja de tasas, lo que eventualmente podría ocurrir en julio. Sin embargo, el Banco Central disminuyó en 50 puntos base al 2,5% y si bien el tono de su comunicado es neutral, se desprende de sus declaraciones que podría bajar aún más los tipos de interés.

Tras esta decisión aparecen varias dudas difíciles de descifrar: ¿Era necesario subir las tasas a fines del año pasado? ¿Esta sorpresiva y fuerte baja de tasas está anticipando un escenario económico mucho más débil? ¿El efecto en el tipo de cambio podría incidir en un repunte significativo en la inflación? A continuación comentaré mis impresiones de esta decisión y el impacto que tendrá en el tipo de cambio y en el mercado bursátil.

En primer lugar, es muy importante leer el comunicado que acompañó la baja en la tasa de interés. En él se da cuenta del escenario económico algo más débil, en donde anticipan que el crecimiento de este año se situará entre el 2,75% y el 3,5% cuando el Informe de Política Monetaria IPoM) anterior se esperaba un crecimiento del 3% a 4%. Pero mucho más importante, es el hecho de que se ajustaron las cifras sobre el crecimiento tendencial y potencial de la economía, a raíz del fuerte flujo inmigratorio de los últimos años. “El Consejo estima que el primero se ubica en un rango entre 3,25 y 3,75% para el período 2019-2028, y el segundo, en torno a 3,4% para el período 2019-2021. Para ambos significa un incremento de 25 puntos base respecto de las estimaciones previas”. Esto es una muy buena noticia, porque Chile hoy en día tiene la capacidad de crecer más y en virtud de la disminución en las expectativas de crecimiento esperado para este año, existe un mayor espacio para un impulso monetario más importante, a lo que en jerga económica se denomina la “brecha de capacidad”.

En consecuencia, lo que se puede esperar para el dólar en el corto plazo, es que se pegue un salto importante a la zona de $700 a lo menos, sin embargo, en la medida que se internalicen futuras disminuciones en la tasa de interés de EE.UU., el dólar a nivel global se debilite y la disminución en la tasa de interés en Chile logre el resultado esperado, es decir, impulsar la actividad económica, el peso chileno podría volver a revitalizarse, permitiendo una caída del dólar a niveles en torno a $650 a $680.

Para la bolsa esta disminución en la tasa de interés es una muy buena noticia, porque los costos financieros seguirían extremadamente bajos y con un costo de capital inferior, los proyectos logran superar la barrera de la rentabilidad. Esto podría ser un impulso para la inversión y en la medida que el menor costo financiero se traspase a la economía, se debería observar un impulso en el crecimiento. Si bien esto no ocurre de un día para otro, bien sabemos que la bolsa anticipa el futuro y por lo tanto podríamos ver un impulso en las acciones. La clave estará en la superación de la barrera ubicada en los 5.000 puntos en el caso del IPSA.

En conclusión, lo que a simple vista puede haber sido una decisión sorpresiva y preocupante de parte del Banco Central, ya masticado y después de las primeras reacciones en el mercado, debería ser una señal muy positiva, que en el mediano plazo debería tener un impacto favorable en el peso chileno, en la bolsa y un poco más adelante en la economía real.

 

sergio tricio

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